Mi experiencia en el Startup Weekend Tenerife

Hace unas semanas recibí un correo que me informaba de que se celebraría en la ciudad la cuarta edición del Startup Weekend Tenerife. Me apunté. Así, sin más. Leí un poco por encima la web y me pareció que podría ser interesante para aprender algo más sobre emprendimiento y ponerme en contacto con profesionales de perfil técnico que me ayudasen con el desarrollo de esta web, que necesita urgentemente que le “ponga las pilas” para funcionar como me gustaría.

StartUp Weekend TenerifeEl Startup Weekend Tenerife se ha enmarcado este año dentro de Tecnológica, un evento que ya conocía y que me encanta (si tenéis curiosidad podéis ver aquí lo que es). En Tecnológica tuve la suerte de contar con los consejos de Fernando, de la consultora Señor Muñoz: me dijo que si quiero traer a mi web a gente que le interesen las fiestas, que sólo hable de fiestas. ¡Y aquí estoy, una vez más llevando la contraria y con un Off-topic como la copa de un pino! Pero creo que esta experiencia se merece un post, aunque no sea más que como reflexión personal, un balance de lo que ha supuesto para mi este fin de semana.

Si miráis en wikipedia lo que es una Startup, como hice yo, pensaréis que Pepita Limón lo es. Pues no. Al parecer aunque yo quiera empezar y crecer, si no vendo algo digital, ni soy start ni soy up. Así que si queréis saber lo que es, os recomiendo que en vez de la wiki, leáis este post; yo no lo hice.

por lo visto una Startup debe tener proyección (aunque la mayoría se estrellen) que le haga atractiva de cara al inversor, que es un señor o compañía que tiene pasta para ayudarte y pretende multiplicarla gracias a tu talento y tus ideas. No penséis que este comentario es peyorativo, afortunadamente hay gente con dinero suficiente para arriesgar una parte en ideas ajenas. De este modelo han salido un montón de productos y servicios de los que todos disfrutamos, Google fue una startup, no digo más.

Lo primero es lo primero. ¿qué es un Startup Weekend?

Lo que yo creía antes de ir: es un encuentro de emprendedores que exponen su idea de negocio y buscan apoyos (colaboradores, inversores, mentores…) para desarrollarla de forma adecuada.

Lo que fue en realidad: un encuentro de personas en su mayor parte muy jóvenes que quieren conocer y formarse en el proceso de desarrollo de proyectos de base tecnológica (sorry, no nos interesan tus fiestas).

Así que allí estaba yo, con flores de papel de seda y una bandeja de cupcakes rodeada de estudiantes (muy pocas chicas, oiga) que hablaban de aplicaciones móviles, dispositivos de seguridad, vídeo 360 en streaming…

La dinámica de un Startup Weekend: el viernes

Después de las oportunas charlas inaugurales de políticos, esponsores y presentadores motivadores, empiezan los pitch (aviso: en este post habrá muchos palabros. Lo siento, esto no sería ni la mitad de guay si no inventásemos términos modernos que nos hagan sentir miembros de la tribu). Un pitch es una presentación muy cortita en la que cuentas que has identificado un problema o necesidad, y que se te ha ocurrido una idea original y estupenda para arreglarlo. En un minuto debes atraer la atención de la mayor cantidad de gente, y explicar qué tipo de perfil te hace falta para formar tu equipo.

Lo que yo creía antes de ir: todo el mundo, o la gran mayoría, hace un pitch. Siendo en Canarias, un gran número de ideas estarán relacionadas con el sector del turismo.

Lo que pasó en realidad: Aproximadamente un tercio de los asistentes presentó su idea, en su mayoría propuestas de aplicaciones web o móviles y aunque un par de ellas sí estaban dirigidas al turismo, hubo gran variedad.

Una vez expuestas las ideas, dispones de unos minutos extra para ampliar la información. te acercas a la persona que ha lanzado la idea que te gusta y aclaras posibles dudas. Y luego se vota; en este caso tres votos para distribuir como quieras: puedes votar una idea porque te gusta el planteamiento, porque quieres formar parte del desarrollo del proyecto, porque te cae bien el personaje…en fin el caso es que votamos.

Lo que yo creía: pones un voto en cada idea que te parezca atractiva y viable, y a la que creas que puedes aportar algo.

Lo que pasó: puedes votarte a ti mismo, puedes poner todos tus votos a la misma idea y muchos de los asistentes, bien porque ya han acudido a otras ediciones, porque ya conocen la idea/el ponente de antemano o porque saben de que va el rollo, van a caballo ganador.

De las veintiséis ideas iniciales dieciséis obtuvimos el número mínimo de votos para formar equipo. Pero la organización sólo permitía ocho equipos. Así es la vida, amigos. Tenemos ocho mesas, hacemos ocho equipos. El reclutamiento es pura selección natural, y esto me gustó mucho porque refleja bien el mundo real, en el que no es suficiente con tener una idea genial, además hay que saber envolverla con carisma, encanto o caradura. Hubo equipos de diez y equipos de cinco, unos llenos de perfiles técnicos como desarrolladores y diseñadores y otros sólo con perfiles mal llamados de negocio (en ese saco se mete todo el que no tenga competencias técnicas avanzadas).

Consciente de mis pocas posibilidades, ya que era una de las que menos votos tenía, decidí renunciar y apoyar la candidatura de un joven estudiante de bachillerato con un proyecto para mejorar el problema del aparcamiento en las ciudades. Eramos siete, un buen tamaño de equipo, aunque no demasiado compensado. Un diseñador (crucial para hacer una presentación decente, ya sabemos lo importante que es la imagen) una chica ucraniana que no hablaba español y que nunca supimos exactamente qué hacía allí, y cinco “de negocio”.

Una vez formados los equipos, hubo una charla de formación y se sirvió la cena. Quiero detenerme en este punto, la comida. Estimados Señores de la Organización del Startup Weekend Tenerife: BRAVO. Se lo dice alguien que durante años ha comido fuera de casa en reuniones, convenciones, cursos y congresos. Nos han alimentado ustedes estupendamente, con desayunos llenos de carbohidratos, comidas y cenas equilibradas y con opciones para vegetarianos. ¡Y además hemos tenido acceso continuo a café, bebidas y donuts!, un diez. No en vano la ovación mayor de la despedida fue para “el tipo del catering”.

Donuts

Imagen by @xelso

Nos metemos en harina: el sábado

El sábado amaneció lluvioso y mi humor no era mejor que el tiempo. Tras el despiste inicial y habiendo entendido qué era realmente el Starup Weekend Tenerife, me enfrentaba a doce horas de trabajo no remunerado con una panda de chavales para desarrollar una aplicación web (o al menos un embrión de ésta). Tengo un alto concepto de mi misma y por tanto valoro mucho mi tiempo, tanto más si es el que suelo dedicar a mis hijas. Me sentía fuera de lugar, mi proyecto no encajaba (yo vengo a hablar de mi libro) y no tenía claro si podía sacar partido a semejante paliza. Mi evaluación de coste/beneficio a priori no era muy positiva. Pero me considero una persona seria y si adquiero un compromiso no me gusta fallar. Así que decidí sacudirme la pereza y las sábanas y enfrentarme a la experiencia con la mente lo más positiva y abierta posible.

El único diseñador del equipo no pensó lo mismo, y no apareció. De siete nos quedamos en seis y por alguna razón me viene a la cabeza la canción infantil “yo tenia diez perritos”.

Dedicamos parte de la mañana al lienzo. Que no es que estuviésemos pintando al óleo, sino una herramienta que ayuda a definir modelos de negocio. He encontrado este post que lo explica bastante bien, de un tipo que dice saber mucho de este mundillo de Startups.

En tres horas aprendí varias cosas:

  • Que el equipo tendía con facilidad a dispersarse, perdía el foco y nadie escuchaba a nadie.
  • Que no éramos capaces de escuchar tampoco a los primeros mentores que se acercaron, que nos sugirieron salir a la calle a validar la idea, esto es preguntarle a la gente si pagarían por lo que vendíamos.
  • Y además, descubrimos con decepción (y también gracias a la orientación de los mentores) que nuestro proyecto ya estaba inventado y funcionando.

Estábamos en un callejón sin salida. Teníamos dos opciones; o mejorar lo que ya existía o cambiar de idea. En argot “estartapero”, pivotar. Nadie parecía tener ninguna idea brillante que nos permitiera aportar valor y defender el proyecto. Propuse un cambio radical sobre una idea que tenía, pero tampoco hubo quórum.

En este punto, alguien hizo un comentario que yo interpreté como “montamos la presentación con lo que tenemos y salimos del paso”. Salí, me fume un cigarro y tomé una decisión. No iba a pasarme el fin de semana trabajando gratis en algo que nadie creía. No. Les dije a mis compañeros que si esa era la actitud, que me marchaba. Los nubarrones y la pereza volvieron.

A esas alturas la chica ucraniana se había ido a paseo literalmente, éramos cinco, sin diseñadores, sin desarrolladores, sin ideas y al menos en mi caso, sin ilusión. Y apareció Lavin.

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imagen de @swtenerife

Lo que yo creía sobre Lavin: un jovenzuelo brillante pero con bastante arrogancia y seguramente mucha suerte, que venía a eventos como éste a pavonearse.

La realidad: un tipo con una enorme capacidad para buscar soluciones alternativas, una gran imaginación, absolutamente dispuesto a ayudar, animar y compartir lo que sabe. Que no es que sepa mucho, es que es una enciclopedia el jodío. Si alguna vez vais a una Startup Weekend y está Lavin, lo primero le dais un abrazo de mi parte, y luego enganchadlo para que vea el proyecto y lo mejore.

En realidad, este comentario se podría hacer extensivo a todos los mentores y miembros de la organización de StartUp Weekend Tenerife. Todos sin excepción se han mostrado disponibles en todo momento para prestarnos ayuda, amables, demostrando gran competencia en sus observaciones y muy asertivos. Otro diez. Y quiero destacar en especial su actitud por encima de las aptitudes técnicas porque considero que adquirir conocimientos es mucho más sencillo que mostrar habilidades en el trato con personas. Y aquí había ochenta que apenas se conocían entre si y bajo presión. Que no es un entorno fácil.

A lo que iba. Llegó Lavin, se montó él solito una tormenta de ideas y en tres minutos le dio la vuelta a nuestro moribundo proyecto, que de golpe no sólo respiraba sino que parecía bastante prometedor. Pivotamos. Más tarde podríamos descubrir que muchos de los equipos habían tenido que pasar por una situación similar… “nosotros hemos pivotado en el último momento” es una frase guay que puedes usar para ligar en un StartUp Weekend.

Otro momento feliz fue cuando nos visitó Tim Delhaes, que nos dio la clave para llegar a una masa crítica de usuarios. Y es que todo parece fácil cuando hablas desde la experiencia.

A partir de ahí, todos le echamos muchas más ganas y cuando llegó la hora de la cena y el cierre, salí de allí muy cansada pero con la sensación de haber trabajado en la dirección adecuada.

Bien está lo que bien acaba: el domingo.

El domingo llegué al espacio la Recova -por cierto un sitio magnífico y muy confortable para el evento, otro diez- llena de ganas. La recta final siempre me proporciona una energía extra.

Durante la mañana continuamos con el desarrollo, las rondas con los mentores y empezamos a ensayar la presentación, que inicialmente haríamos entre dos. Poco antes de las doce, la hora del ensayo ante los mentores, me quedé sola ante el peligro. Mi compañero decidió que no se sentía suficientemente seguro y prefería que yo hiciese toda la presentación.

El ensayo fue un fracaso absoluto. Pero pudimos comprobar que todos los equipos estaban nerviosos y bastante verdes en cuanto a dotes escénicas. A partir de ahí me dediqué a “cantarle mi canción” a todo bicho viviente, mentor, organizador, acompañante, miembro de mi equipo o de otros…En cada repetición aparecían flecos, cosas que cambiar en el contenido y en la forma. Pasé de interpretar a una madre coraje sobreactuadisima a una persona con un problema engorroso que resolver. Todas las opiniones, incluso las que no incluí, fueron útiles.

 Mientras, los chicos se afanaban en hacer la presentación, y teniendo en cuenta que no había diseñadores ni nadie que pudiera ayudarnos en la parte técnica, se apañaron bastante bien. En mi opinión diseñaron una interfaz muy adecuada, que mostraba de forma clara nuestra ventaja competitiva. Y me dejaron a mi aire con mis ensayos y mis comedoras de coco, lo cual agradezco mucho. Si lo comparamos con mi valoración del día anterior:

  • Ya sabíamos más o menos “de que pie cojeaba” cada uno, y en consecuencia repartimos tareas con fluidez.
  • Las opiniones y comentarios tanto dentro del equipo como de los mentores se escuchaban y valoraban, con mayor madurez y respeto.
  • Teníamos un objetivo claro y en común, y nos esforzábamos por sacarlo adelante con eficacia y no solo “para salir del paso”.

Y así pasó la tarde y llegamos a la presentación. Mi mejor momento. Que no fue subir al escenario y ser capaz de hacerlo con dignidad. Mi mejor momento fue justo antes de subir, cuando mis compañeros me dieron un abrazo y me dijeron que confiaban en mi. Eso me lo llevo para siempre en el corazón.

El jurado falló. No ganamos. No me importaba nada.

Startup Weekend Tenerife: conclusión.

A lo largo de este post he dado varios diez, a la comida, a la organización y a los mentores. Pero quiero contaros para mi los pros y contras de esta experiencia.

Ventajas:

  • Es una buena manera de ponerte al día en el mundo de las Startups, aprender sobre aceleradoras y cómo enfrentarse a un proceso de selección en este área.
  • Si tu idea es verdaderamente viable y brillante, puedes conocer gente que te ayude a impulsarla o te oriente en la dirección adecuada.
  • Trabajar con equipos multidisciplinares de gente que no conoces y bajo presión te ayuda a mejorar tus competencias personales. Esto es muy importante tanto si quieres ser un buen líder encabezando un proyecto como si pretendes integrarte en el de otros.
  • Te permite, si no lo tienes claro, valorar verdaderamente si emprender es una opción para ti, porque ni es la panacea ni es la única posibilidad. Es una oportunidad para probarte a ti mismo, reflexionar sobre tus capacidades y competencias.
  • Conoces mucha gente que de otra manera sería difícil de acceder. No sólo los mentores sino también otros participantes tienen mucho que aportarte.
  • Me gustó mucho que los mentores son profesionales de distintas áreas y aportaron puntos de vista diferentes y complementarios. Muy valioso.

Inconvenientes:

  • El limitar a ocho los equipos. Por un lado se quedan fuera muchas ideas que podrían evolucionar de forma interesante. Y obliga a tener equipos muy grandes, de ocho a diez personas, poco realistas y complejos de coordinar.
  • La clasificación de los participantes en Técnicos/negocio me parece vaga y vacía de contenido.
  • En general las charlas fueron buenas, pero eché de menos una formación específica en cuanto a presupuestos y monetización, Uno de los puntos donde más se falla es en el cálculo de la inversión inicial (ausente en casi todos los proyectos) y en la forma de retorno de la inversión, creo que dotar de recursos a los participantes sobre estos temas sería crucial, Algo como una tabla de costes medios de desarrollo, inversión en marketing y modelos de entrada de dinero, aunque fuera escueto.
  • Creo que también sería interesante de cara a la parte de formación cualquier tema de competencias personales, trabajo en equipo, al menos breves pautas.

He dejad para el final lo más importante. Expresar mi agradecimiento a Joaquin, Pablo, Jose y Dani. Me siento honrada y orgullosa de haber trabajado con vosotros. Por vuestra paciencia, empatía y buena disposición. Por no rendiros. ¡Este equipo no se merece un diez, se merece un cien!

Mis consejos imprescindibles si vas a un evento Startup, sólo si has llegado hasta aquí 😉

1 – Lleva tarjetas con toda tu información de contacto. Y repártelas siempre que tengas oportunidad.

2 – Exprime a tope a los mentores. Pregunta, échale cara, pídales trabajo, lo que sea. Pero aprovecha que están ahí y no dejes que la timidez o la falta de confianza te hagan perder oportunidades.

3 – Abre la mente y las orejas. Puede que des un impulso a tu idea o puede que no, pero si te centras en eso te pierdes el 70% de lo que te ofrecen.

4 – Cada vez que hablas con alguien que va a darte información o consejos, pídele permiso y pon el móvil a grabar. O apunta si eres rápido. El proceso es estresante y aunque tratas de absorberlo todo vas tan acelerado (será el café, será la sobredosis de donuts) que no das abasto para recordar toda la información, Y luego lamentas no tenerlo anotado para recapitular.

5 – Mima a tu equipo. Aunque creas que no volverás a verles jamás (nunca digas nunca jamás). En ese momento es tu gente y son lo más importante que tienes, es el mayor activo del que dispones para sacar el proyecto adelante.

Y sobre todo, disfruta. Al fin y al cabo es fin de semana.

Besos de Pepita Limón

 

4 pensamientos en “Mi experiencia en el Startup Weekend Tenerife

  1. Fernando

    Si todos los “offtopics” fueran así… Ya me gustaría que, a partir de ahora, vinieras a todos los eventos que organizamos para que expusieras tu aguda visión sobre los proyectos y sobre las personas. La experiencia viendo a gente y tratando con gente, sin duda, es un activo fundamental en tu perfil. Me ha encantando el “lo que yo pensaba / lo que fué en realidad” Me ha parecido brillante y si fuera el organizador de cualquier Startup Weekend me lo anotaba sin duda.
    Dicho esto, me mantengo: Habla (sobre todo) de tu negocio, de tus ideas, de fiestas, de protocolo, de todo eso en lo que eres buena (por ejemplo, este mismo post, si lo hubieras planteado como la preparación de un startup weekend sería “on-topic-isimo” 😀
    Muchas gracias por el enlace, ¡mis enseñanzas no han caido en saco roto!
    Muchos éxitos, muchísimos, mas aún y espero que tu criaturita, Pepita Limón, se convierta en un gran negocio.
    Abrazo desde la península

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    1. Pepita Limón Autor

      Muchas gracias Fernando! Casi me pongo “colorá” y todo. Lo de los offtopic no puedo evitarlo, soy una “metomentodo”, pero desde que te conocí cada vez que entro en una web y veo el aviso de cookies me acuerdo de ti! Y lo miro condescendiente y pienso “otro pringao”. En la mía salen abajo, jeje. Y he quitado etiquetas, he mejorado urls y estoy estudiando e un tocho de SEO. GRACIAS

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